Cuando vuelvas, si es invierno y de noche,
tendrán las calles sabor triste de lluvia
y un brillo prisionero de farola.
Después de tantos años anudando tristezas,
tanteando en la mano el vacío inclemente ;
cuando vuelvas,
nadie te hará preguntas.
El tiempo, aquel que huye
dejando en los cabellos una herida de luna,
olvidará deprisa el último silencio.
Y será la palabra
una llama que incendia
el renovado abrazo
cauterizando heridas.
Antología Poemas. OmniaBooks, 2022.
Molt inspirat...
ResponEliminaMoltes gràcies, Víctor!!!!!
EliminaSensible...
ResponEliminaMoltes gràcies!!!!!
Elimina¡Felicidades, guapísima!
ResponElimina¡Muchas gracias, guapísimo!
EliminaMaco!
ResponEliminaMoltes gràcies, Tània!!!!!
EliminaBonic!
ResponEliminaMoltes gràcies, Alícia!!!!!
Elimina