Contenta que el meu poema "Una caja vacía" formi part de la plaquette que ha publicat Mirall de Glaç, Poesía C. XIX-C. XX, novembre 2024.
Moltes gràcies!
Contenta que el meu poema "Una caja vacía" formi part de la plaquette que ha publicat Mirall de Glaç, Poesía C. XIX-C. XX, novembre 2024.
Moltes gràcies!
Ben contenta a la Segona Fira del llibre en català de Terrassa! Agraïda pels nombrosos lectors i signatures de llibres i la difusió d’Omnia Books. Amb entusiasme! #llibre #firallibreterrassa #terrassa #afct #cecable #omniabooks #bct #terrassallegeix #ajuntamentdeterrassa
Hoy el viejo pescador
ha llamado a mi puerta.
Por cuatro cuartos ha llenado
la bandeja acerada
de colores profundos;
luego,
ha marchado arrastrando
el ruinoso carretón.
Al girarme
un montoncito de escamas plateadas
me impedían el paso
como un trozo de mar
que hubiese venido a saludarme
como un minúsculo desamparo de muerte.
Con emoción comparto la efemérides de este blog, que cumple cinco años de actividad. El blog nació con la idea de transportaros a mi universo poético e informaros de las publicaciones, novedades y actividades que estamos llevando a cabo. Además, os compartimos raciones de poemas que he ido escribiendo a lo largo de mi vida como literata. ¡Muchas gracias a todas y a todos por vuestro seguimiento durante estos 5 años!
Desde este blog de poesía os deseamos un feliz 2024, repleto de salud, paz y creatividad. ¡A disfrutar de un nuevo año!
Rota la luz, la noche entierra
los restos derrotados.
La oscuridad abraza la ciudad
y el paso apresurado de los seres.
Al doblar una esquina,
veo la luz de una ventana
abierta a las estrellas
y un hombre que abandona
la vida en el asfalto.
Muerte, gritos, palomas que huyen a ninguna parte,
miradas compasivas
sobre la nada.
Hay un niño asustado
que mira con asombro,
un río de amapolas,
busca ese lugar donde quedarse siempre
el cálido refugio de la madre
que abraza el espanto en su regazo.
Las sombras desnudan rocíos en los parques,
pálpitos de olvido que escuchan
el silencio de las rosas.
El verde rabioso de las uñas
hacía guiños al sol de la mañana,
sentada a la sombra del ariete
juega con las voces que no existen...
-¿Sabes, amor, que la primera vez
que cortaron tus uñas fue bajo el rosal del porche,
ritual ancestral, tradición familiar
que otorga el don de una voz privilegio?
¿Sabes amor que... sabes... sabes?...
No quería saber.
La voz era suya
como el verde de las uñas,
el negro del sujetador
y el azulgris de los ojos.
No quería saber,
le bastaba ser una voraz lectora de poemas,
una loca que canta a Neruda
en noches de luna llena
y susurra a Puccini
para dormir al gato.
Le bastaba ser ella
imprevisible como una flor de fuego
abierta en el invierno
o un mar de estío encerrado
en el cubo de un niño.
Le encantaba
coger trenes sin rumbo
y en cualquier estación,
sin nombre y a escondidas,
desnudar el deseo
con los ojos cerrando las trampas del mañana.
La última pincelada sobre los párpados
agrandaba el verde de los ojos, después
sonrisa, bolso, chaquetón y paso decidido
a la búsqueda de
independencia útil.
La luz de diciembre
ilumina sueños y caminos.
Una muchacha recorre las largas avenidas
del no, espere acabó el plazo, está cubierto...
Pasa el tiempo como un regalo incierto,
la vida continua sin velar por nadie
y el ser intenta asimilar
sentimientos de pertenencia
sin saber muy bien
a qué, a quién, a dónde.
Nada es verdad, nada cambia,
avanzan los siglos,
las mismas zancadillas de sistemas perversos
que ciegos, sordos, mudos o de excesiva verborrea
chapotean en la incertidumbre
alimentando vacíos de desesperanza.
El ocaso da su última pincelada
sobre las huellas sin rumbo de los días
una muchacha, un nombre, un número
¿un ser a la deriva? o ¿una música, un color, un aroma,
una lucha contra lo incomprensible?