Cuando vuelvas, si es invierno y de noche,
tendrán las calles sabor triste de lluvia
y un brillo prisionero de farola.
Después de tantos años anudando tristezas,
tanteando en la mano el vacío inclemente ;
cuando vuelvas,
nadie te hará preguntas.
El tiempo, aquel que huye
dejando en los cabellos una herida de luna,
olvidará deprisa el último silencio.
Y será la palabra
una llama que incendia
el renovado abrazo
cauterizando heridas.
Antología Poemas. OmniaBooks, 2022.