Silene, amiga mía:
en la última cita
la noche transformó mi aposento
de yesca en un aliento frío
de libertad encubierta.
Siempre tras el incendio
descansa el horizonte,
el rojo y el azul
juegan al desamparo
mientras los sueños pierden
sus almas en el aire.
Amiga, tú sabías
que un empacho
- aunque sea de estrellas -
embota los sentidos,
y para amar preciso
tu creciente sonrisa
de insomnio permanente,
platea ¡ por favor ! este antojo
que pide otro asedio de luna.
Antología Poemas. OmniaBooks, 2022.