Una niña vieja,
una niña bella,
un " lagarto verde ",
un camino largo,
hombres y mujeres
color arco iris
en la voz y el canto.
Un largo camino
largo como el llanto.
Antología Poemas. Omniabooks,2022.
Una niña vieja,
una niña bella,
un " lagarto verde ",
un camino largo,
hombres y mujeres
color arco iris
en la voz y el canto.
Un largo camino
largo como el llanto.
Antología Poemas. Omniabooks,2022.
Un abrazo de fuego
es carne del poema
que intenta recordar,
entre azules y ocres,
la luz en las ruinas
y esa claridad iluminando
murales y frescos bizantinos
en aldeas que asientan
su ser cerca del cielo.
El mar.
El mar ciñe su vida, la golpea
y deja al descubierto
heridas que la historia y el tiempo
han cosido de olvido.
La blandura del agua
amansada en la orilla
de tu cuerpo de piedra
se estremece al mirar
los limoneros de oro
los olivos testigos de tantos devenires,
el dulzor de las vides
ancladas en la tierra
mientras tú, oh mar,
náufrago de inmensidad
solo eres un vaivén imparable.
Todo mirada ( Poemas ). OmniaBooks, 2022.
XVI
Tan triste
como este invierno
desnudo de caricias,
y tan real
como este niño
sumido en abandono,
con un dolor inmenso
en su cuerpo pequeño.
Tan triste y tan real
la vida, a veces,
es un cruel poema.
Poemari POEMAS. OmniaBooks, 2022.
XV
Amansa la lluvia
el frío de la tarde.
Acaricio los mapas
y el recuerdo florece
en rosas luminosas.
Jerash despierta
un instinto romano,
un pasado radiante y derrotado.
Todo llega con la furia
de lo desconocido.
Todo pasa, como las rosas,
conociendo el vacío.
Poemari POEMAS. OmniaBooks, 2022.
XIV
La luz se cierra
perdiendo su inocencia
entre sábanas blancas, pero las sombras
perduran en lo que fuimos, en lo que tenemos,
la vida, esa que nos obliga, noche y día,
con sus duras palabras y su ternura a punto
a congregar los versos en un labio de vidrio.
Poemari POEMAS. OmniaBooks, 2022.
XIII
La noche que desata
pasiones clandestinas
muerde la soledad
como un felino hambriento
en la sabana inmensa del instinto.
Equivocó el amor su bocado de gloria.
Poemari POEMAS. OmniaBooks, 2022.
XII
Tantea la muchacha
el poder de su cuerpo
ante unos ojos ávidos.
Como una flor al viento
enloquecida, su cabello
roza un fuego cercano
y prende la llama.
Un hermoso incendio
con final cruel de desamparo.
Poemari POEMAS. OmniaBooks, 2022.
XI
Heridas
las calles donde fuimos
trozos de una inocencia
en un viento lejano,
nos muestran su rostro envejecido,
nuestro propio rostro
crecido en ignorancia.
Poemari POEMAS. OmniaBooks, 2022.
X
La gravidez ponía paso lento a sus pies, cansada va
colgada del brazo del que ama, hace frío y sus escasas
ropas tienden al disimulo. Son pobres en la ciudad
inhóspita. Pasando indiferentes, las gentes y su ansiedad
de tiempo, viven un bienestar acotado y preciso. Lo
precario incomoda. Ellos llevan contra toda intemperie
una alegría triste. El misterio de una aguja de sangre
cosiéndose a la vida.
Poemari POEMAS. OmniaBooks, 2022.
IX
Contra la muralla
de la antigua ciudad
se refugia la sangre
joven de la noche.
El rocío, como una bendición,
cerrará los ojos del suicida.
Poemari POEMAS. OmniaBooks, 2022.
VIII
Un lugar. Una gran casa
con vistas soleadas al poblado
y cuartos interiores donde una,
dos y tres generaciones se amaron
en las noches y odiaron con el día.
Siguen ahí la casa, el olvido
y el polvo entre los muebles viejos,
la vida de las cosas, las cosas de la vida
que uno cree en la infancia
vivir dentro de un cuento. Tarde sabe
que el camino del odio y el amor
es un lecho desengañado y solo.
Poemari POEMAS. OmniaBooks, 2022.
VII
Lo real es tu rostro maduro
que refleja el azogue
y toda la belleza que
lentamente huye y
enciende un miedo a
pérdida en la mirada.
Poemari POEMAS. OmniaBooks, 2022.
V
Nunca nada
como la mariposa
muerta en tu mano
sin apenas tocarla.
Nunca nada
como el color del día
en la piel de tus manos.
Vuelo de luz.
Poemario POEMAS. OmniaBooks, 2022.
Rota la luz, la noche entierra
los restos derrotados.
La oscuridad abraza la ciudad
y el paso apresurado de los seres.
Al doblar una esquina,
veo la luz de una ventana
abierta a las estrellas
y un hombre que abandona
la vida en el asfalto.
Muerte, gritos, palomas que huyen a ninguna parte,
miradas compasivas
sobre la nada.
Hay un niño asustado
que mira con asombro,
un río de amapolas,
busca ese lugar donde quedarse siempre
el cálido refugio de la madre
que abraza el espanto en su regazo.
Las sombras desnudan rocíos en los parques,
pálpitos de olvido que escuchan
el silencio de las rosas.
Poemari POEMAS. OmniaBooks, 2022.
Miro
un hombre dibuja una casa,
un pétalo de sombra
flotando en el espacio,
una promesa muerta
sobre un lecho vacío.
Huelen los sueños - que no dibuja - a Chanel,
y los caminos a emboscada de soledad.
Otro hombre dibuja corazón sin casa,
un bosque de latidos
un jardín de ojos
sin amor a primera vista.
¡ El amor !
Esa búsqueda clandestina del deseo,
¡ la herida !
Ese camino que no se cierra nunca.
Observo
las manos que en la calle se alejan.
¡ Que hicieron en su silencio anónimo,
calmaron el dolor
cerraron los ojos de un ahogado
acariciaron el cuerpo de un tullido
amasaron el pan
robaron un alma o tensaron la piel
de mil noches obscenas
escribiendo poemas tristísimos
para cortar el alba con su huracán de rabia ? ...
Contemplo
a una joven frente a un espejo
las manos ahuecan su larga cabellera,
ella mira la perfección del rostro
que talló la genética con el cincel de Venus,
sabe que tiene la vida por delante
y por un momento
recuerda a Celan
( " El grito de una flor
alcanza hasta una existencia " ).
De repente camina
un paso, otro, nadie
nadie irá con ella
a recibir el abrazo de la tarde,
el silencio roto de pájaros
es transparencia de alas
y el poniente anuncia
la muerte de la luz,
la luz que abre los días
con su gesto de ser
y humanizar el mundo
la bebe ella a borbotones
y todos los momentos en sus manos
miden amor
con el fuego del tacto
aunque a veces esas manos
asusten las palomas
estrujen la carne de las rosas
y se rebelen siempre, siempre,
contra un tiempo
que no sacia su vocación de polvo
su maldita costumbre
de robarle la vida.
La vida
su vida inmune al desaliento
sobrevive porque
siempre le acompaña
el hermoso esqueleto de las palabras,
juega con ellas
y cuando gana
escucha a Mozart e intenta escribir poemas con el alma,
cuando pierde, Brahms se hace canto
hasta sangrar los dedos en el violoncelo,
con Bruch se lamenta en las cuerdas
y con Bach danza, danza
y con la danza huye, huye,
insolente rasga la niebla que envuelve la ciudad
y regala el universo de sus ojos
a la luz que se filtra
para alumbrar las sombras en los versos
y llenar otra vez los vacíos de músicas.
Poemari POEMAS. OmniaBooks, 2022.
Lo bello siempre llega,
lo creáis o no, a veces aparece
vestido de luz y sal con el mar chorreando
en los negros cabellos de un encuentro casual,
llega y deja
una marca de fuego
y el final de unos labios.
Todo viene y se va
como el viento del norte abrazando noviembre
y anunciando tristeza con bufandas marchitas
manchadas de carmín.
El viento que en las noches
acompaña el insomnio
mientras tres veces, tres, crujen los muebles,
alma de los nogales
cansados de estar muertos.
El viento y el largo y lento latido verde
durmiendo en los jardines
y el silencio que alienta
el tránsito del tiempo en los tacones altos
de la esbelta muchacha
que cruza la avenida incierta de la vida
con incendios que habitan sus ojos encelados,
la muchacha que duda, teme, elige,
y grita para alejar la espera
abriendo el horizonte
sin fin de los instantes,
instantes de palabras
que dejan corazones cosidos en las letras
y luego se abandonan al sabor
de un helado de fresa con aceitunas negras;
rosa, negro, ojos, cabello y otra vez el viento
jugando al escondite con la ciudad gastada
por pequeñas historias de espectáculos tiernos,
tragicomedias íntimas, odios exacerbados,
locos peinando moscas, desesperados que buscan
la noche en los armarios y envuelven en negrura
voces, números, seres.
Sólo la luz dispone
banquetes de colores en las mesas
que esperan cometas de abundancia
y músicas que amansan
las fierezas del día,
y en el patín veloz de la aventura
chicos con pantalones de cielo roto
y miradas perdidas en sueños repetidos
mientras cae la lluvia
sagrado ritual purificando
lo bello que fenece.
Poemari POEMAS. OmniaBooks, 2022.
Con tanta desmesura
como lo hacen las manos
que recorren la piel
de los seres que amamos,
esta tarde
nos regala la lluvia
sus palabras de agua,
la luz a la deriva
se repliega flotando
sobre un colchón de nubes
y en las casas del mundo
el tiempo sólo fluye.
Los seres van y vienen
apresurados, olvidadizos,
la rutina los lleva
al insensibles dolor de la costumbre,
ya nadie mira arriba, más allá
de los bloques y antenas oxidadas,
se habla, se dice, se escucha,
pensar se lleva poco
porque se van los días
en buscarse la vida.
Se niegan tantas cosas
al devenir del hombre,
que extravía miradas
huyendo en las palabras.
Las esperas van pudriendo los sueños
y todas las razones que acompañan la vida
se pierden mano a mano
en el juego finito
que encubre la aventura
de este vivir impuesto,
misterio impenetrable,
que se lleva impasible
victorias y derrotas.
Dejará, eso sí,
en cada cuerpo la huella de unos labios
que sangran de pureza,
los abrazos que hieren
la desnudez más bella
y el fuego que dibuja
su fin con la ceniza.
Poemari POEMAS. OmniaBooks, 2022.
Donde hubo dos rosas, ahora cercenadas,
un vacío inclemente
hace que te preguntes quién eres ahora,
mutilada y extraña.
Te robaron esa blanda ternura y piensas
que diste mucho, sin medida.
Drena ausencias, cauteriza con el sol de cada día
la vida que alienta entre tus pasos.
Sabes que el tiempo se detuvo
para dolerse en ti.
Vencerlo es no rendirse,
no agotar las sonrisas,
no dejar de mirar un vuelo de gaviotas
o una tarde encendida
sobre un mar violento.
Acoge en tu vacío
las manos que se ofrecen.
La hora oscura es el miedo,
secuela de zozobras
que derrumba la luz
pero no la derrota.
Nada se pierde de todo lo vivido
y tú,
única e irrepetible,
eres luz que camina.
Poemari POEMAS . OmniaBooks, 2022.
Paró el coche junto al camino.
Poco quedaba del mirar de aquel niño
que creyó ser feliz
y ahora intenta adivinar el pasado,
convocar al olvido,
con la otra mirada,
esa que le devuelve a esta vasta quietud
blanca de almendro y soledad.
Volver a recorrer los surcos
que abrió un viejo campesino
roturando la tierra
y retornando de la gleba
un cristo mutilado
que el miedo sepultó.
Sentir el perfume de las rosas, ¡ay las rosas !.
Su belleza arrastrada por la verja caída,
derrotadas y solas,
en las manos del viento.
Nada es igual que entonces.
La casa abandonada guarda rostros
que en el espejo engulló,
destellos astillados de silencios
y algo de lágrima
en cada desconchón de las estancias, y
hasta una vieja azada
conserva el rastro de las manos
que imploran un calor de acogida
para dejar de ser un trasto inútil.
Todo sabe a renuncia. Todo huele a memoria.
Todo es sinsentido sintiendo la muerte de los días.
Allá, un poco más allá, tiembla en la alberca
la luz que emborracha y revienta toda la amanecida
en el verdor del trigo,
ese mar esmeralda
que surcan golondrinas con sus velas al viento,
ese mar que detiene su corazón de sol
en los cuerpos dorados
que giran, giran fieles a su destino
en la planicie de los girasoles.
Algo, alguien, vela la luz
y las sombras realzan
la plata en los olivos centenarios,
puñales seductores
que trocean el tiempo en los labios del aire.
Se pierde la mirada,
se consumen los sueños,
va llegando el ocaso,
el cierzo trae músicas de nana fría
y la noche se duerme vigilada de estrellas.
Poemari POEMAS. OmniaBooks,2022.
La carga de existir
la paseaba siempre
con un whisqui en la mano.
Decía que la vida eligió
ser una luz prestada,
amante hasta el final,
y una moneda al aire
con sueños que ocupaban
el hueco de los miedos.
Tantas veces quiso dejar de ser huida
que se hizo adivino
de miradas inquietas.
Con ellas y pasión
iba mordiendo estrellas que lloraban olvidos
perdidos en cunetas.
Cada lágrima era
un trozo de tristeza,
la porción de un dolor
cegando las pupilas,
y es que nadie regala
los pasos y el camino
y sólo el riesgo abre
las manos del destino.
A la intemperie siempre
el tiempo lo engullía
con su misterio a cuestas.
Sólo y roto apretaba el cristal
hasta ser una sola,
su sangre y el alcohol.
Poemari POEMAS. OmniaBooks,2022.