XVI
Tan triste
como este invierno
desnudo de caricias,
y tan real
como este niño
sumido en abandono,
con un dolor inmenso
en su cuerpo pequeño.
Tan triste y tan real
la vida, a veces,
es un cruel poema.
Poemari POEMAS. OmniaBooks, 2022.
XVI
Tan triste
como este invierno
desnudo de caricias,
y tan real
como este niño
sumido en abandono,
con un dolor inmenso
en su cuerpo pequeño.
Tan triste y tan real
la vida, a veces,
es un cruel poema.
Poemari POEMAS. OmniaBooks, 2022.
XV
Amansa la lluvia
el frío de la tarde.
Acaricio los mapas
y el recuerdo florece
en rosas luminosas.
Jerash despierta
un instinto romano,
un pasado radiante y derrotado.
Todo llega con la furia
de lo desconocido.
Todo pasa, como las rosas,
conociendo el vacío.
Poemari POEMAS. OmniaBooks, 2022.
XIV
La luz se cierra
perdiendo su inocencia
entre sábanas blancas, pero las sombras
perduran en lo que fuimos, en lo que tenemos,
la vida, esa que nos obliga, noche y día,
con sus duras palabras y su ternura a punto
a congregar los versos en un labio de vidrio.
Poemari POEMAS. OmniaBooks, 2022.
XII
Tantea la muchacha
el poder de su cuerpo
ante unos ojos ávidos.
Como una flor al viento
enloquecida, su cabello
roza un fuego cercano
y prende la llama.
Un hermoso incendio
con final cruel de desamparo.
Poemari POEMAS. OmniaBooks, 2022.
XI
Heridas
las calles donde fuimos
trozos de una inocencia
en un viento lejano,
nos muestran su rostro envejecido,
nuestro propio rostro
crecido en ignorancia.
Poemari POEMAS. OmniaBooks, 2022.
IX
Contra la muralla
de la antigua ciudad
se refugia la sangre
joven de la noche.
El rocío, como una bendición,
cerrará los ojos del suicida.
Poemari POEMAS. OmniaBooks, 2022.
VI
La vida en cada labio,
me decías. Otros labios
de vidas instantáneas
ocuparon los tuyos, pero
no hubo otros
de fuego tan veraz
como los míos.
Poemari POEMAS. OmniaBooks, 2022.
V
Nunca nada
como la mariposa
muerta en tu mano
sin apenas tocarla.
Nunca nada
como el color del día
en la piel de tus manos.
Vuelo de luz.
Poemario POEMAS. OmniaBooks, 2022.
3
Se crió en una casa donde el amor suplía
paciente e impaciente miserias del destino.
(Busco independencia, compañía, hijos, la vida propia.
Como un reloj iba los lunes a comer con los viejos).
La madre (antes una belleza) ahora
oasis generoso perdiéndose en el tiempo.
El padre racional alegría. Los dos
(flores de otoño que anuncian la tristeza) cada
día más lentos, silenciosos y sabios.
El hijo los miraba y volvía los lunes
con el presente vivo del instante fugaz
a acompañarlos.