Blanca visión de luna.
Noche para nacer rasgando el aire.
El dolor asienta su grito, tiembla la casa.
Una vida, un hueco al ancho mundo.
Calla el almuecín: ha pasado su hora.
Vacía de plegarias, la mezquita cierra los ojos.
En lo más alto indagan al silencio.
De los jardines sube un vaho de margaritas
que se opone a lo oscuro.
Una sombra entierra la placenta
y la tierra canta una nana de arena.