Silene, amiga mía:
en la última cita
la noche transformó mi aposento
de yesca en un aliento frío
de libertad encubierta.
Siempre tras el incendio
descansa el horizonte,
el rojo y el azul
juegan al desamparo
mientras los sueños pierden
sus almas en el aire.
Amiga, tú sabías
que un empacho
- aunque sea de estrellas -
embota los sentidos,
y para amar preciso
tu creciente sonrisa
de insomnio permanente,
platea ¡ por favor ! este antojo
que pide otro asedio de luna.
Antología Poemas. OmniaBooks, 2022.
Intimitat...
ResponEliminaMoltes gràcies, Víctor!!!!!
EliminaEsplèndid...
ResponEliminaMoltes gràcies!!!!!
Elimina¡Felicidades, guapísima!
ResponElimina¡Muchas gracias, guapísimo!
Elimina¡Bonito!
ResponElimina¡Muchas gracias!
EliminaMaco!
ResponEliminaMoltes gràcies, Alícia!!!!!
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