A veces, la tristeza
se disfraza de armario,
de habitación vacía
o de zapato viejo.
Entonces, la tristeza
se agazapa en la piel
esperando el asalto
de una voz dolorida,
de una palabra rota
de un cometa perdido.
A solas, la tristeza
deja un cielo oxidado en la mirada
y trocea en ausencia la mano
que se pierde en el viento
sin que nadie la toque.
Rostro sin rostro, la tristeza
niega la luz
al pájaro temblón del alma
y para el tiempo
que eterniza abandono. Luego
se cansa, bebe una lágrima
y huye saciada
a su rincón de sombras.
No, no es buena la tristeza
ni en su mejor momento.
Antología Poemas. OmniaBooks, 2022.
BONJOUR TRISTESSE...
ResponEliminaMoltes gràcies, Víctor!!!!!
EliminaInspirat com sempre!
ResponEliminaMoltes gràcies!!!!!
Elimina¡Bonito!
ResponElimina¡Muchas gracias!
EliminaMaco!
ResponEliminaMoltes gràcies!!!!!
Elimina¡Felicidades, guapísima!
ResponElimina¡Muchas gracias, guapísimo!
Elimina¡Sugerente!
ResponElimina¡Muchas gracias, Carlitos!
Elimina