Subieron galopando
el último tramo de escalones.
Allí, frente a frente,
puerta y manos liberaron
un hueco luminoso;
nadie preguntó el precio del rescate
cuando más cerca el cielo,
o lo que de él quedaba,
confundía sus ojos encontrados:
no se hacían preguntas,
dejaban simplemente
que, poco a poco, el cielo
penetrase en sus bocas.
A sus pies,
la ciudad fue
la innecesaria voz.
Antología Poemas. OmniaBooks, 2022.
Inspirada...
ResponEliminaMoltes gràcies, Víctor!!!!!
EliminaSensacional com sempre...
ResponEliminaMoltes gràcies!!!!!
Elimina¡Felicidades, guapísima!
ResponElimina¡Muchas gracias, guapísimo!
EliminaEnhorabona!
ResponEliminaMoltes gràcies!!!!!
EliminaMaco!!!
ResponEliminaMoltes gràcies, Tània!!!!!
EliminaBonic!
ResponEliminaMoltes gràcies, Alícia!!!!!
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